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Las primeras 48 horas posparto: qué esperar de tu bebé, la lactancia y de tu cuerpo

  • Foto del escritor: Violeta Reyna Asesora de Lactancia
    Violeta Reyna Asesora de Lactancia
  • 12 ene
  • 7 Min. de lectura

Actualizado: 14 ene

Lactancia materna en las primeras horas posparto

Las primeras 48 horas con tu bebé son intensas y llenas de cambios. Todo es nuevo: la lactancia, tu cuerpo, las emociones, el cansancio. Tener información clara y fácil de entender puede ayudarte a vivir este inicio con más calma y confianza.

Saber qué es normal en esta etapa puede ayudarte a traer más calma, confiar un poco más y pedir ayuda cuando lo necesites.


Contacto Piel con Piel: El primer encuentro importa


Siempre que madre y bebé estén bien, el contacto piel con piel inmediato después del parto debería ser una prioridad, tanto en parto vaginal como en cesárea.


Colocar al bebé directamente sobre tu pecho ayuda a que:

  • se calme y regule su respiración

  • mantenga mejor su temperatura

  • empiece a buscar el pecho de forma natural


La evidencia muestra que al menos 90 minutos de piel con piel ininterrumpido aumentan significativamente las probabilidades de un inicio exitoso de la lactancia. Este contacto solo debería interrumpirse si el bebé necesita reanimación o si tú no te encuentras bien.


Para ti, el piel con piel favorece la liberación de oxitocina, una hormona clave tanto para el inicio de la lactancia como para la recuperación tras el parto. Y aunque no vayas a amamantar, este contacto sigue siendo muy valioso, tu pareja u otra persona cercana también pueden ofrecerlo.


El Calostro: la primera leche de tu bebé


Durante las primeras horas y días tras el nacimiento, tus pechos producen calostro, la primera leche. Es espesa, amarillenta y aparece en cantidades pequeñas. A veces solo gotas, a veces el equivalente a una cucharadita por toma. Y aunque pueda parecer poco, es exactamente lo que tu bebé necesita en este momento.


El estómago del recién nacido es muy pequeño y el calostro está perfectamente adaptado a esa etapa. No solo nutre, también cumple funciones esenciales: protege frente a infecciones, ayuda al intestino del bebé a empezar a funcionar y favorece la eliminación del meconio, lo que reduce el riesgo de ictericia.


Cada vez que tu bebé succiona, incluso si parecen solo intentos cortos o desordenados, está enviando una señal muy clara a tu cuerpo para que siga produciendo leche. Esa estimulación temprana es parte del inicio de la lactancia.


Siempre que sea posible, se recomienda ofrecer el pecho dentro de la primera hora tras el nacimiento. Algunos bebés se enganchan enseguida, otros necesitan más tiempo. Ambas situaciones pueden ser normales. Lo importante es ofrecer el pecho, observar cómo se siente y pedir ayuda si hay dolor, dudas o algo no fluye como esperabas.


¿Cada cuánto come un recién nacido?


Aquí suele venir una de las grandes sorpresas: los recién nacidos maman mucho. A veces parece que no hacen otra cosa, y eso suele generar dudas, sobre todo en los primeros días.


Durante las primeras 24–48 horas, el patrón puede ser irregular. Algunos bebés duermen varias horas seguidas y luego piden pecho con mucha frecuencia, pero a partir del segundo día, lo esperable es que mamen entre 8 y 12 veces o más en 24 horas, tanto de día como de noche.

Esto no significa que te falte leche ni que tu bebé se quede con hambre, significa que su estómago es pequeño, la leche se digiere rápido y cada succión está ayudando a tu cuerpo a producir más leche.


La lactancia en estos primeros días no se rige por relojes, sino por señales tempranas de hambre. Algunas de ellas son:

  • movimientos de boca

  • manos que van hacia la boca

  • inquietud

  • búsqueda del pecho

El llanto suele ser una señal de hambre tardía.


Sin embargo, cuando un recién nacido toma fórmula, el patrón puede verse diferente, ya que la fórmula se digiere más lento, por lo que algunos bebés espacian más las tomas y pueden parecer más “satisfechos” durante más tiempo. Esto no es necesariamente mejor ni peor, simplemente es distinto y si la fórmula se ofrece en estos primeros días sin una indicación clara, puede reducir la frecuencia de la succión al pecho y, con ello, la señal que tu cuerpo necesita para producir leche.


Mamar con frecuencia en esta etapa es importante porque estimula la producción de leche, favorece la recuperación del peso del bebé, protege frente a la ictericia y ayuda a establecer una lactancia sólida a medio y largo plazo.


Introducir suplementos, chupetes o espaciar tomas sin una indicación clara puede interferir con este proceso. Y al mismo tiempo, cada situación es única, si hay fórmula en la historia, lo importante es entender por qué, cómo se está ofreciendo y qué necesita ese binomio ahora. Pedir acompañamiento a tiempo puede marcar la diferencia.


Qué puedes observar en el comportamiento de tu bebé durante los primeros días


En las primeras 48 horas posparto es normal preguntarse si todo va bien. Si tu bebé está recibiendo suficiente leche, si la lactancia está funcionando o si lo que estás viendo es esperable en un recién nacido.

Además de observar las tomas, hay dos aspectos que pueden orientarte mucho en estos primeros días: el comportamiento de tu bebé y los pañales.


Comportamiento del recién nacido en los primeros días

Durante los primeros días de vida, los bebés suelen alternar momentos de mucho sueño con ratos en los que necesitan estar muy cerca y mamar con frecuencia. Esto forma parte de su adaptación fuera del útero.


Es habitual que un recién nacido:

  • quiera estar en brazos o en contacto piel con piel gran parte del tiempo

  • mame seguido, incluso en tomas muy próximas

  • se muestre inquieto antes de una toma y se calme al estar al pecho


Que tu bebé quiera estar en brazos, al pecho o piel con piel gran parte del tiempo no es un problema. Es una forma de regularse y sentirse seguro en este inicio.


Pañales del recién nacido: qué observar en los primeros días

En los primeros días, los pañales pueden darte información muy valiosa sobre cómo se está adaptando tu bebé y cómo va la lactancia. No se trata de vigilar ni de cumplir reglas estrictas, sino de entender qué es esperable.


Las deposiciones cambian con los días:

  • Día 1 y 2:Las heces suelen ser meconio, de color negro o verde muy oscuro, espesas y pegajosas. Es normal y forma parte del inicio.

  • Días siguientes:El meconio empieza a transicionar a un color verde oscuro o verdoso-marrón, con una textura más suelta.

  • Alrededor del día 4 o 5, si tu bebé toma solo leche materna, las deposiciones suelen volverse amarillas mostaza, líquidas o pastosas.Este cambio indica que la lactancia está avanzando y que el intestino del bebé está funcionando.


Con lactancia materna, las deposiciones suelen ser líquidas, a veces con pequeños grumos. Esto es normal y no significa diarrea.


La orina también da señales:

A medida que la lactancia se establece, se espera que el bebé moje al menos 6 pañales en 24 horas.

Durante los primeros días, es posible que observes en el pañal:

  • un color anaranjado o rojizo

  • pequeñas manchas similares a “polvo”


Esto se debe a la excreción de uratos, una sustancia normal cuando la orina está más concentrada. Suele aparecer al inicio y desaparece a medida que el bebé recibe más leche.


Cada bebé tiene su propio ritmo. Más que contar pañales de forma rígida, lo importante es observar la progresión, que las deposiciones cambien, que la orina esté presente y que el bebé se mantenga activo y con buen estado general.


Si algo te genera duda, si los cambios no aparecen con el paso de los días o si tú no te sientes tranquila, pedir acompañamiento temprano puede ayudarte a entender qué está pasando y a sentirte más segura.


En estos primeros días también es esperable que el bebé pierda algo de peso. Esto forma parte de la adaptación inicial y siempre se valora junto con las tomas, el comportamiento y los pañales.


Tu recuperación posparto también es prioridad


Mientras todo parece girar en torno al bebé, tu cuerpo está haciendo un trabajo enorme. Está cerrando heridas, ajustando hormonas, contrayendo el útero y recuperándose del parto.

Es normal sentir dolor, tener sangrado, molestias al moverte, sensibilidad en el pecho y vivir una montaña rusa emocional. Nada de eso significa que algo vaya mal. Pero que sea normal no quiere decir que sea fácil ni bonito. El posparto es una etapa intensa y exigente, y tú también necesitas ser sostenida, acompañada y cuidada. Pasar por todo esto no es cualquier cosa.

Descansar, comer, beber agua y aceptar el alivio del dolor que te ofrezcan no te hace débil ni exagerada. Te permite recuperarte y cuidar mejor. Los analgésicos indicados en el posparto son compatibles con la lactancia y pueden marcar una gran diferencia en cómo te sientes al moverte, cuidar y amamantar.

Cuidarte no es opcional. Es parte del proceso. Cuidarte a ti también es cuidar a tu bebé.


Que hacer y que no, en estos primeros días


En estos primeros días, algunas cosas pueden ayudar a que todo fluya con más calma:

Priorizar el piel con piel y ofrecer el pecho a demanda, sin mirar el reloj.Pedir ayuda con el agarre o la postura si algo duele o no se siente bien.Descansar siempre que sea posible y delegar lo que no sea urgente.Limitar visitas y proteger tu espacio de recuperación.


También hay cosas que, en general, conviene evitar:

Forzar horarios rígidos de tomas.Restar importancia al dolor o al cansancio materno.Introducir suplementos sin una valoración adecuada.Compararte con otras experiencias que no son la tuya.

Cada díada madre-bebé es única. No hay una sola forma correcta de vivir estos primeros días.


Un inicio acompañado marca la diferencia


Las primeras 48 horas posparto no son para hacerlo perfecto ni para demostrar nada. Son un tiempo de adaptación, de aprendizaje mutuo y de recuperación. Para conocerse, escucharse y empezar a construir el camino junto a tu bebé.


Contar con información basada en evidencia y con un acompañamiento respetuoso puede cambiar por completo esta experiencia. Y si algo no se siente bien, buscar apoyo profesional a tiempo puede prevenir dificultades mayores más adelante.


Si requieres acompañamiento y apoyo personalizado en el inicio de la lactancia o durante el posparto, recuerda que puedo acompañarte de forma respetuosa y adaptada a tus necesidades.


Si sientes que necesitas apoyo, Escríbeme. Estoy aquí para acompañarte ❤️✨



Referencias

  • La Leche League International. Newborn Breastfeeding Frequency

  • World Health Organization (2020). Immediate skin-to-skin contact for the newborn.

  • UNICEF Baby-Friendly Initiative. Skin-to-skin contact.

  • British Medical Journal (2020). Effect of early uninterrupted skin-to-skin contact on breastfeeding outcomes.


 
 
 

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